Intrusión en propiedad ajena

Intrusión en propiedad ajena

Intrusión en propiedad ajena

En la Florida, para probar el delito de intrusión en propiedad ajena, el fiscal tiene que probar las siguientes cuatro cosas:

  1. El acusado voluntariamente ingresó en la propiedad o permaneció en ella.
  2. El dueño de dicha propiedad era otro o estaba en posesión lícita de otro.
  3. Se había dado notificación de no ingresar o permanecer en la propiedad por medio de comunicarse directamente con el acusado, o por letreros fijados, cercos o cultivo de la propiedad.
  4. El ingreso del acusado o su estadía en la propiedad fue sin autorización o invitación.

Penas máximas por intrusión en propiedad ajena.

En la Florida, la intrusión en propiedad ajena es un delito de segundo grado punible por un máximo de:

  1. 60 días en la cárcel
  2. 6 meses de libertad a prueba o probatoria
  3. $500 de multa

Sin embargo, hay varios factores que pueden agravar un cargo de intrusión a propiedad ajena a un delito grave de tercer grado. Por ejemplo, si el área donde ocurre la intrusión es un lugar de construcción, o si el acusado cargaba un arma peligrosa cuando ingresa, la intrusión en propiedad se hace un delito grave de tercer grado punible por un máximo de cinco años de presidio.

Si usted ha sido acusado de intrusión en propiedad ajena en los condados de Hillsborough, Pinellas, Pasco, Polk, Hernando, Manatee o Sarasota, contáctese con el licenciado David C. Hardy.

El abogado David C. Hardy es ex fiscal y está certificado por el Colegio de Abogados de la Florida como especialista en litigaciones de derecho penal. De los más de 86,000 abogados de la Florida, menos de 1% están certificados en litigaciones de derecho penal. El licenciado Hardy asimismo está certificado a nivel nacional en litigaciones de derecho penal por el Consejo Nacional de Abogados Litigantes de Estados Unidos. De los 98,000 abogados de la Florida, hay menos de 20 abogados de defensa penal que tienen tanto la certificación del Colegio de Abogados de la Florida como la certificación del Consejo Nacional de Abogados Litigantes de Estados Unidos.