Tenencia de hidrocodona

Tenencia de hidrocodona

Tenencia de Hidrocodona

En la Florida para probar el delito de tenencia o posesión de Hidrocodona, el fiscal tiene que probar lo siguiente:

  1. El acusado sabía de la presencia de la Hidrocodona, y
  2. El acusado ejercía control o era dueño de la Hidrocodona

Hay dos formas de ejercer control o ser dueño de la Hidrocodona:

  1. Tenencia directa de la Hidrocodona

Tenencia directa significa que la persona está al tanto de la presencia de la Hidrocodona y:

  1. La Hidrocodona está en la mano o en su persona
  2. La Hidrocodona está en un recipiente en su mano o en su persona
  3. La Hidrocodona está tan cerca que está a la mano y está bajo el control de la persona

Por ejemplo, un hombre que a sabiendas ambula con una bolsa de Hidrocodona en su bolsillo tendría tenencia directa de la Hidrocodona porque está consciente de la Hidrocodona, la Hidrocodona está dentro de su alcance y la Hidrocodona está bajo su control.

  1. Tenencia indirecta de la Hidrocodona

Tenencia indirecta significa que la persona está al tanto de la presencia de la Hidrocodona, la Hidrocodona está en un lugar sobre el cual tiene control la persona y la persona tiene la capacidad de controlar la Hidrocodona.

Por ejemplo, si un hombre ocultara Hidrocodona en el desván o entretecho de su casa y luego se marchara de la casa, a él se le puede encontrar culpable aún así de tenencia de Hidrocodona porque está al tanto de la presencia de la Hidrocodona, la Hidrocodona está en un lugar sobre el cual ejerce control y tiene la capacidad de controlar la Hidrocodona.

¿Cuáles son las penas máximas en la Florida por tenencia de Hidrocodona?

En la Florida, tenencia de Hidrocodona es un delito mayor de tercer grado punible por un máximo de:

  1. Una pena de 5 años de presidio
  2. $5,000 dólares de multa
  3. 5 años de libertad a prueba o probatoria

Suspensión de la licencia de conducir

Conforme a la ley de la Florida, si a una persona se le encuentra culpable de tenencia de Hidrocodona el Department of Highway Safety and Motor Vehicles de la Florida le suspenderá la licencia por un año.

Defensas a tenencia de Hidrocodona

  1. Receta

Una persona puede tener Hidrocodona si ésta se obtuvo lícitamente de un profesional médico o a raíz de una receta válida.

  1. No hubo consentimiento para registrar

La regla general es que el oficial de policía tiene que obtener una orden de allanamiento antes de poder registrar un sospechoso. Sin embargo, hay excepciones a esta regla. Por ejemplo, un policía puede registrar un sospechoso si éste voluntariamente da su consentimiento a que lo registren. Sin embargo, si la policía lo amenaza o hace promesas para incentivar al sospechoso a consentir a que lo registren, toda prueba que se encuentre como resultado de registrarlo no se puede utilizar en contra del sospechoso en un tribunal.

  1. Violaciones de los derechos Miranda

Si la policía detiene un sospechoso tiene que leerle sus derechos miranda antes de hacerle al sospechoso alguna pregunta. Si la policía no lo hace, cualquier declaración que el sospechoso haya hecho no será admisible en un tribunal.

Por ejemplo, imagínese que un policía detiene un carro por exceder la velocidad. Las únicas personas en el carro son el conductor y un pasajero en el asiento del frente. Mientras el oficial habla con el conductor él ve una pequeña bolsita de Hidrocodona en el piso del asiento de atrás. Si el oficial fuera a detener y preguntar al conductor y el pasajero sobre la Hidrocodona sin leerles sus derechos Miranda, toda declaración que podrían hacer el conductor y el pasajero sobre la Hidrocodona no sería admisible en un tribunal. Sin una admisión del conductor o el pasajero o alguna otra prueba, el estado no podría probar que alguno de los dos ejercía tenencia de la Hidrocodona.

  1. Detención ilícita

Los oficiales de policía no pueden detener ciudadanos meramente por la corazonada de que el ciudadano está cometiendo un delito—oficiales de policía tiene que tener sospecha razonable de que el ciudadano está cometiendo un delito antes de que puedan detener un ciudadano.

Por ejemplo, en el caso de Hill v. State, oficiales de policía de Cayo Hueso recibió una llamada anónima poniéndolos sobre aviso de que un varón de raza negra vestido de camisa, pantalones de mezclilla y tenis de calidad estaba sentado en un lugar vendiendo drogas. Cuatro oficiales de la policía rodearon al sospechoso, lo iluminaron con una linterna,  y se efectuó una búsqueda [electrónica] para determinar si había órdenes de captura en su contra. Uno de los oficiales le pidió al sospechoso que vaciara sus bolsillos y cuando el sospechoso lo hizo los oficiales vieron una bolsa de cocaína. El sospechoso fue arrestado y condenado de tenencia de cocaína.

Sin embargo, el tribunal de apelaciones sostuvo que el aviso anónimo no bastaba para sustentar una sospecha razonable en los oficiales de que el sospechoso tenía cocaína, y que desde el momento de rodearlo y tomarle la licencia los oficiales habían efectivamente detenido al acusado. Debido a que la detención fue ilícita, la cocaína que encontraron los oficiales fue inadmisible en el tribunal, y se desestimó el caso.

  1. Falta de tenencia indirecta

Si la policía descubrió la Hidrocodona en un lugar a que tenía acceso más de una persona, para lograr condenar al acusado, el Estado tendría que probar que el acusado sabía de la presencia de la Hidrocodona y que tenía control sobre la Hidrocodona.

Por ejemplo, imagínese a dos personas en un carro detenidos  por exceder la velocidad. El vehículo está matriculado a nombre de la hermana del conductor. A medida que se acerca el oficial al carro, se fija en varias bolsitas de Hidrocodona en el piso del asiento de atrás.  Con tal de que ni el conductor ni el pasajero admitan estar al tanto de la Hidrocodona, a ninguno de los dos se le puede condenar de tenencia de Hidrocodona porque el estado no podría probar que el acusado sabía de la presencia de la Hidrocodona.

Si usted ha sido acusado de tenencia de Hidrocodona en los condados de Hillsborough, Pinellas, o Pasco, contáctese con el licenciado David C. Hardy.

El abogado David C. Hardy es ex fiscal y está certificado por el Colegio de Abogados de la Florida como especialista en litigaciones de derecho penal. De los más de 86,000 abogados de la Florida, menos de 1% están certificados en litigaciones de derecho penal. El licenciado Hardy asimismo está certificado a nivel nacional en litigaciones de derecho penal por el Consejo Nacional de Abogados Litigantes de Estados Unidos.