Delitos de Armas en Tampa, Florida

Delitos de Armas en Tampa, Florida

Casos penales que involucran armas en Tampa Florida

Portar arma de fuego oculta

Portar arma oculta

La posesión de un arma de fuego por alguien con un delito grave en sus antecedentes

 

 

Portar arma de fuego oculta

Portar arma de fuego oculta

En la Florida es contra la ley que alguien lleve un arma de fuego oculta a menos que esa persona tenga una licencia para portar un arma oculta.

En 1867, la Suprema Corte de la Florida declaró que la ley en contra de portar armas ocultas fue diseñada para prevenir que una persona con un arma “saque ventaja indebida sobre un adversario desprevenido” que no está al tanto de que la persona porta arma.

En la Florida, para condenar a un acusado de portar arma oculta, el fiscal tiene que comprobar:

  1. El acusado a sabiendas portó un arma de fuego en su persona o cerca de ella.
  2. El arma de fuego estaba oculta de la vista normal de otra

Penas máximas por portar un arma de fuego oculta en la Florida

En la Florida, portar un arma de fuego oculta es un delito grave de tercer grado punible por un máximo de:

Cinco años de presidio

Una multa de $5,000.00

5 años de libertad a prueba o probatoria

Posibles defensas al cargo de portar un arma de fuego oculta en la Florida

Falta de conocimiento

Hay ocasiones en que personas portan armas ocultas sin saberlo.

Por ejemplo, a veces un acusado trae equipaje de mano por la seguridad del aeropuerto sin darse cuenta de que el equipaje tiene un arma de fuego. Esto podría suceder porque se le olvidó que el arma estaba en el equipaje o porque sin saberlo la persona, un pariente o compañero de cuarto puso el arma de fuego en el equipaje y posteriormente no la sacó. De todas formas, durante el proceso de control de pasajeros la policía del aeropuerto arresta la persona y la acusa de portar un arma de fuego oculta. Sin embargo, si la persona acusada no estaba al tanto que llevaba el arma de fuego, no son culpables del cargo.

Otro ejemplo de falta de conocimiento en un caso de arma de fuego oculta surge cuando una persona maneja un vehículo que no le pertenece. Imagínese que el dueño de un vehículo mantiene un arma de fuego cargada debajo del asiento delantero. Un día, el dueño le presta el vehículo a un amigo por un día sin sacar el arma de fuego. Aunque el amigo maneje con un arma de fuego oculta en el vehículo, no es culpable del delito debido a que ni siquiera sabe que el arma de fuego está presente.

El acusado tiene una licencia válida para portar un arma

El Florida Department of Agriculture and Consumer Services expide licencias para portar armas a personas elegibles. Estas licencias son válidas por 7 años.

El portador de la licencia tiene que llevarla consigo junto con una tarjeta de identificación válida siempre que portan el arma oculta.

El ser tenedor de una licencia de arma oculta es una defensa al cargo de portar un arma de fuego oculta.

El arma de fuego fue transportada guardada en un receptáculo con seguridad dentro de un vehículo particular

Las leyes de la Florida permiten portar un arma oculta en defensa propia en el interior de un vehículo particular sin una licencia, si el arma de fuego está guardada con seguridad dentro de un receptáculo o si no es accesible para uso inmediato.

Vehículos incluyen carros, motocicletas y embarcaciones.

“Guardada en un receptáculo con seguridad” significa en la guantera, sea que esté cerrada con llave o no; abrochado en una funda pistolera; en una caja pistolera, sea que esté cerrada o no con llave; o un maletín pistolero con cierre; o en una caja cerrada o recipiente que requiere una tapa o cobertura que se tenga que abrir para tener acceso.

Por ejemplo, si una persona sin licencia de arma oculta fuera a colocar un arma de fuego dentro de un maletín pistolero con cierre y luego coloca el maletín pistolero con cierre cerrado debajo del asiento del frente de su carro, esa persona no sería culpable de portar un arma de fuego oculta, debido a que la ley de excepción de un vehículo particular de la Florida aplicaría.

Sin embargo, la ley de excepción de un vehículo particular de la Florida no aplica si el conductor porta un arma de fuego en un maletín pistolero con cierre en su persona. Por lo tanto, si un conductor de motocicleta sin licencia de portar arma de fuego oculta montara su motocicleta portando el arma de fuego en un maletín pistolero con cierre en la cintura, sería culpable de portar un arma de fuego oculta. Pero, si el mismo conductor de motocicleta guardara el maletín pistolero con el cierre cerrado dentro de un compartimento de la motocicleta, la ley de excepción de un vehículo particular aplicaría y la persona no sería culpable de portar un arma de fuego oculta.

Las autoridades descubren el arma oculta durante un registro ilícito

La cuarta enmienda de la Constitución de Estados Unidos dispone que “no será violado el derecho del pueblo de estar protegidos contra registros e incautaciones irrazonables de sus personas, casas, papeles y efectos…”

Por lo tanto, los registros policiales de ciudadanos tienen que ser “razonables”.

Aunque tribunales han determinado que un oficial de policía puede registrar si tiene armas una persona, cuando un oficial tiene razón para creer que está tratando con un individuo armado y peligroso, la detención y el registro tiene que basarse en algo más que solo una corazonada.

Por ejemplo, en el caso de la Florida de Musallam v. State, 133 So.3d 568 (2014), un alguacil le ordenó al señor Musallam a marcharse de un parque público por violar una ordenanza de no fumar.

Unos minutos después, el alguacil vio al señor Musallam de nuevo pero esta vez el alguacil se fijó en un bulto en el bolsillo del señor Musallam que no había visto durante el primer encuentro.

Cuando el alguacil le pidió al señor Musallam autorización para registrarlo palpándolo, el señor Musallam rehusó. El alguacil entonces detuvo al señor Musallam y descubrió un arma de fuego oculta en su bolsillo. El señor Musallam no tenía una licencia para portar arma oculta.

Un tribunal de apelaciones revisó el caso y señaló que el mero hecho de que el señor Musallam puede haber tenido algo en su bolsillo que no tenía unos minutos atrás, no le daba al alguacil una sospecha bien fundada de actividad delictiva suficiente para detener y registrar al señor Musallam.

Por lo tanto, el tribunal determinó que la detención y registro del señor Musallam violó la cuarta enmienda y ordenó que se desestimara el caso.

El arma no estaba oculta

En el caso de Dorelus v. State, 747 So.2d 369 (1999), la Suprema Corte de la Florida señaló que para que a una persona la encuentren culpable de tenencia de un arma de fuego oculta, el arma de fuego tiene que estar verdaderamente oculta.

En ese caso, el policía había parado al señor Dorelus por una infracción menor de tránsito. Mientras estaba de pie fuera del vehículo, el oficial que lo arrestó observó el puño brilloso plateado de un arma corta que sobresalía de una consola ubicada debajo del radio. El oficial luego arrestó al señor Dorelus y lo acusó de tenencia de un arma de fuego oculta.

La Suprema Corte de la Florida encontró que no había indicación de que el arma de fuego estaba cubierta de alguna manera, tampoco hubo intento alguno de parte del señor Dorelus de ocultar la presencia del arma de fuego. Asimismo, la Corte determinó que el oficial de policía no tuvo dificultad alguna para reconocer el objeto como arma de fuego. Por lo tanto, la Corte determinó que el arma de fuego no estaba oculta y el caso se debería desestimar.

 

 

Portar arma oculta

Portar arma oculta

En la Florida es contra la ley que alguien lleve un arma oculta a menos que esa persona tenga una licencia para portar un arma oculta.

En 1867, la Suprema Corte de la Florida declaró que la ley en contra de portar armas ocultas fue diseñada para prevenir que una persona con un arma “saque ventaja indebida sobre un adversario desprevenido” que no está al tanto de que la persona porta arma.

En la Florida, para condenar a un acusado de portar arma oculta, el fiscal tiene que comprobar:

  1. El acusado a sabiendas portó un arma en su persona o cerca de ella.
  2. El arma estaba oculta de la vista normal de otra

La definición de un arma oculta incluye un arma eléctrica, manoplas metálicas, un arma química o alguna otra arma mortífera portada en la persona o cerca de ella de tal forma que la oculta de la vista normal de otra persona.

Penas máximas por portar un arma oculta en la Florida

En la Florida, portar un arma oculta es un delito grave punible por un máximo de:

Un año de presidio

Una multa de $1,000.00

12 meses de libertad a prueba o probatoria

Posibles defensas al cargo de portar un arma oculta en la Florida

Falta de conocimiento

Hay ocasiones en que personas portan armas ocultas sin saberlo.

Por ejemplo, a veces un acusado trae equipaje de mano por la seguridad del aeropuerto sin darse cuenta de que el equipaje tiene un arma. Esto podría suceder porque se le olvidó que el arma estaba en el equipaje o porque sin saberlo la persona, un pariente o compañero de cuarto puso el arma en el equipaje y posteriormente no la sacó. De todas formas, durante el proceso de control de pasajeros la policía del aeropuerto arresta la persona y la acusa de portar un arma oculta. Sin embargo, si la persona acusada no estaba al tanto que llevaba el arma, no son culpables del cargo.

Otro ejemplo de falta de conocimiento en un caso de arma oculta surge cuando una persona maneja un vehículo que no le pertenece. Imagínese que el dueño de un vehículo mantiene un cuchillo de caza debajo del asiento delantero. Un día, el dueño le presta el vehículo a un amigo por un día sin sacar el cuchillo de caza. Aunque el amigo maneje con esta arma oculta en el vehículo, no es culpable del delito debido a que ni siquiera sabe que el cuchillo de caza está presente.

El acusado tiene una licencia válida para portar un arma oculta

El Florida Department of Agriculture and Consumer Services expide licencias para portar armas ocultas a personas elegibles. Estas licencias son válidas por 7 años.

Aparte de armas de fuego, una licencia de la Florida de portar armas le permite al tenedor de la licencia a portar un arma electrónica oculta, una pistola de gas lacrimógeno o cachiporra. Los estatutos de la Florida no definen cachiporra. Sin embargo un tribunal de la Florida ha definido una cachiporra como una porra corta de madera, en particular una porra de policía.

El portador de la licencia tiene que llevarla consigo junto con una tarjeta de identificación válida siempre que porta el arma oculta.

El arma oculta fue transportada guardada en un receptáculo con seguridad dentro de un vehículo particular

Las leyes de la Florida permiten portar un arma oculta en defensa propia en el interior de un vehículo particular sin una licencia, si el arma está guardada con seguridad dentro de algo o si no es accesible para uso inmediato.

Vehículos incluyen carros, motocicletas y embarcaciones.

“Guardada en un receptáculo con seguridad” significa en la guantera, sea que esté cerrada con llave o no; abrochado en una funda pistolera; en una caja pistolera, sea que esté cerrada o no con llave; o un maletín pistolero con cierre; o en una caja cerrada o receptáculo que requiere una tapa o cobertura que se tenga que abrir para tener acceso.

Por ejemplo, si una persona sin licencia de arma oculta fuera a colocar un cuchillo de caza dentro de la guantera, esa persona no sería culpable de portar un arma oculta, debido a que la ley de excepción de un vehículo particular de la Florida aplicaría.

Las autoridades descubren el arma oculta durante un registro ilícito

La cuarta enmienda de la Constitución de Estados Unidos dispone que “no será violado el derecho del pueblo de estar protegido contra registros e incautaciones irrazonables de sus personas, casas, papeles y efectos…”

Por lo tanto, los registros policiales de ciudadanos tienen que ser “razonables”.

Aunque tribunales han determinado que un oficial de policía puede registrar si tiene armas una persona, cuando un oficial tiene razón para creer que está tratando con un individuo armado y peligroso, la detención y el registro tiene que basarse en algo más que solo una corazonada.

 

 

La posesión de un arma de fuego por alguien con un delito grave en sus antecedentes

La posesión de un arma de fuego por alguien con un delito grave en sus antecedentes

En la Florida, es en contra de la ley que alguien condenado de un delito grave tenga posesión de un arma de fuego.

¿Qué tiene que probar el procurador para condenar a un acusado de haber estado en posesión de un arma de fuego teniendo un antecedente por cometer un delito grave?

Para condenar a un acusado de haber estado en posesión de un arma de fuego teniendo un antecedente por cometer un delito grave, el procurador tiene que probar lo siguiente:

  1. El acusado tiene que haber sido condenado de un delito grave.
  2. Después de la condena, el acusado, a sabiendas, tuvo posesión del arma de fuego.

“Condenado” significa que un juez determinó que la persona era culpable de cometer un delito. Si el juez retiene la adjudicación formal de culpabilidad no cuenta como condena.

¿Qué significa la expresión “poseer un arma de fuego”?

Hay dos formas en que una persona puede poseer un arma de fuego:

  1. Posesión directa o real del arma de fuego

Posesión real del arma de fuego significa que la persona está consciente de la presencia del arma de fuego y:

  1. El arma de fuego está en su mano o en su persona o
  2. El arma de fuego está en un receptáculo en su mano o en su persona
  3. El arma de fuego está tan cerca como para estar fácilmente al alcance de la mano, y está bajo el control de esa persona.

Por ejemplo, si una persona lleva consigo una bolsa para las compras y está al tanto de que ésta lleva un arma de fuego, esa persona tiene posesión directa o real del arma de fuego.

  1. Posesión indirecta de un arma de fuego

Posesión indirecta significa que la persona sabe de la presencia del arma de fuego, el arma está en un lugar sobre el cual tiene control la persona, y la persona tiene el poder de controlar el arma de fuego.

Por ejemplo, si la persona esconde el arma de fuego en la mansarda de la casa y luego se va a trabajar, esa persona todavía tiene posesión indirecta del arma de fuego porque está consciente de la presencia del arma de fuego, el arma está en un lugar sobre el cual él tiene control, y él tiene el poder de controlar el arma.

¿Cuáles son las penalidades por tener un arma de fuego si alguien tiene un delito grave en sus antecedentes?

En la Florida, tener un delito grave en sus antecedentes y poseer un arma de fuego es un delito grave de segundo grado punible por un máximo de:

15 años de presidio

Una multa de $10,000

15 años de libertad a prueba

Sin embargo, si el acusado es condenado de posesión directa del arma de fuego, el juez tiene que imponer un mínimo obligatorio de 3 años de prisión.

¿Qué hay si el acusado poseyó municiones y no un arma de fuego?

La ley en la Florida también proscribe que personas condenadas de delitos graves posean municiones.

Las penalidades que incurre el condenado por poseer municiones son las mismas penalidades que si poseyera un arma de fuego.

¿En un caso de posesión de un arma de fuego, cuentan en contra del delincuente las condenas que incurrió éste como menor de edad?

Sí, pero solo hasta la edad de 24 años.

Así es que, si un juez adjudica formalmente que alguien es culpable de un delito grave, esa persona no puede poseer lícitamente un arma de fuego hasta que cumpla 24 años. Si la persona efectivamente posee un arma de fuego antes de cumplir los 24 años, la policía la puede acusarlo de posesión de un arma de fuego teniendo un antecedente de delito grave.

Sin embargo, la pena de 3 años mínimos obligatorios de presidio que le aplica a un delincuente que tiene posesión directa de un arma de fuego no aplica a aquellos condenados de un delito grave y que fueron adjudicados como menores de edad.

¿Cuáles son algunas defensas por tener un arma de fuego teniendo un antecedente de delito grave?

  1. No hubo consentimiento válido para registrar

Por regla general, un policía tiene que obtener una orden de registro de un juez antes de que pueda registrar un sospechoso.

Hay excepciones a esta regla. Por ejemplo, la policía puede registrar a un sospechoso si el sospechoso voluntariamente autoriza el registro. Sin embargo, si la policía o amenaza o hace promesas para incentivar al sospechoso a consentir al registro, cualquier prueba que se encontró a raíz de ese registro no se puede usar en contra del sospechoso en un tribunal.

Por ejemplo, imagínese que un tal Roberto tiene una condena por un delito grave. Un día un policía basándose en solo un presentimiento, le pide a Roberto autorización para registrarlo. El oficial le dice a Roberto que, si no consiente a un registro, el oficial lo va a arrestar y se lo va a llevar a la cárcel. Roberto autoriza el registro, y el oficial encuentra un arma de fuego en su chaqueta. El policía entonces arresta a Roberto y lo acusa de poseer un arma de fuego teniendo un delito grave entre sus antecedentes.

En un caso así, el abogado defensor de Roberto puede presentar una petición para eliminar pruebas y alegar que la autorización de Roberto para registrar no fue dada voluntariamente, sino que fue coaccionada.

Si el juez está de acuerdo, puede ordenar que toda prueba obtenida durante el registro (incluyendo el arma de fuego) no sea admisible en el juicio. En ese caso, sería probable que el fiscal desestime el caso.

  1. Violaciones de los derechos Miranda

Cuando la policía detiene a un sospechoso, tiene que leerle al sospechoso sus derechos Miranda antes de hacerle alguna pregunta. Si la policía no le lee al sospechoso sus derechos Miranda, cualquier declaración que haga el sospechoso no será admisible en un tribunal.

Frecuentemente, en casos de un delincuente poseer un arma de fuego teniendo un delito grave en sus antecedentes, el procurador necesita tener la declaración del acusado a la policía para probar que él sabía de la presencia del arma de fuego. Si la policía no le lee los derechos Miranda al acusado, o si la policía los lee incorrectamente, el juez puede excluir la declaración del sospechoso dejando al procurador sin suficientes pruebas para probar el caso.

  1. Falta de pruebas para probar posesión indirecta

Como se menciona arriba, para que una persona tenga posesión indirecta de un arma de fuego, la persona tiene que estar consciente de la presencia del arma de fuego, el arma tiene que estar en un lugar sobre el cual tiene control el acusado, y éste tiene que tener el poder de controlar el arma de fuego.

A veces, el procurador puede probar uno o dos de los requisitos de posesión indirecta, pero no los tres.

Por ejemplo, imagínese que Fred tiene una condena por un delito grave. Una tarde, le toma prestado a su amigo el carro para ir a la tienda, pero en el camino lo detienen por exceder la velocidad. En lo que le entrega a Fred la citación por exceder la velocidad, la oficial de policía se fija en un arma de fuego en el piso de atrás del carro. La oficial de policía, sabiendo que Fred tiene un delito grave en sus antecedentes, arresta a Fred por posesión de un arma de fuego teniendo una condena por un delito grave en sus antecedentes.

En estas circunstancias, un abogado defensor puede pedirle al fiscal a que desestime los cargos en contra de Fred alegándole que sin mayores pruebas (tales como la presencia de las huellas dactilares de Fred en el arma, o la admisión de Fred de que sabía que el arma estaba en el carro) el procurador no podrá probar que Fred sabía de la presencia del arma de fuego.

  1. Detención ilícita

Para detener a una persona, la ley dispone que el oficial de policía necesita tener sospecha razonable de que la persona ha cometido, está cometiendo o está por cometer un delito. Sin embargo, a veces los policías detienen a personas basándose en algún presentimiento en vez de razones bien fundadas.

Cuando un policía detiene y registra a personas sin sospechas razonables, un abogado defensor puede presentar una petición pidiéndole al juez que excluya cualquier prueba que se descubrió a raíz de la detención y registro ilícitos.